Frescos a la mesa
Por lo general, requieren una temperatura y una humedad específicas, son propensos a sufrir daños durante el transporte y suelen tener una vida útil limitada. A esto se suman las normativas específicas de cada país en materia de importación y exportación de alimentos, junto con requisitos especiales en cuanto a la documentación de los procesos de transporte y logística. Todo ello exige un alto nivel de especialización vertical por parte de todos los que participan en la cadena de suministro de estos productos, así como un estrecho contacto con clientes de todo el mundo y con los productores de la cuenca mediterránea.
Gracias a nuestra excelente red internacional, estamos en condiciones de cumplir estos requisitos. Nuestros expertos, presentes en 40 países de las regiones de EMEA, Asia y América, mantienen un estrecho contacto con exportadores e importadores y les abren las puertas a un mercado global. Los especialistas de Logwin almacenan, consolidan y envían a temperatura controlada diversos productos alimenticios, entre ellos pasta, queso, vino o incluso aceite de oliva.
Nuestros equipos logísticos, formados por personal internacional, cuentan con el apoyo de un sistema informático integral, robusto y optimizado, así como de modernos medios de comunicación que les permiten estar bien conectados entre sí. De este modo, garantizamos una entrega rápida, eficiente y transparente. Gracias a nuestras soluciones informáticas, como LOTS y Logwin Live, los clientes pueden realizar el seguimiento de su mercancía en cualquier momento y desde cualquier lugar, y están siempre informados en tiempo real sobre el estado actual de su envío.
Con energía y dedicación
«Lo que hace que Logwin resulte especialmente atractivo para los clientes es que, gracias a nuestras propias sedes logísticas, estamos siempre cerca de los remitentes y los destinatarios. Además, somos flexibles, ágiles y estamos tan cerca del cliente que prestamos atención precisamente a los detalles que son tan importantes en este sector», afirma Izabell Laday, directora nacional de Logwin Air + Ocean Italy. «Nuestra pasión por los sectores de la gastronomía y el vino aporta una dosis extra de energía y dedicación a nuestro trabajo diario».
Alimentos muy delicados
Uno de los productos más exigentes es la mozzarella italiana. En este caso, los retrasos serían especialmente críticos, ya que la mozzarella solo se conserva durante un periodo muy breve a partir de la fecha de fabricación y debe mantenerse refrigerada en todo momento. Para ello se utilizan diversos registradores de datos que controlan constantemente la temperatura, la humedad o las condiciones de luz de estos alimentos tan sensibles.
También en la manipulación de vinos de alta calidad, los errores pueden salir caros rápidamente. Poottal Natchinee colabora en la sede de Logwin en Bangkok con numerosos importadores de mercancías procedentes del sur de Europa y gestiona la entrega adecuada a cada producto mediante transporte marítimo o flete aéreo. Si los volúmenes no son suficientes para llenar un contenedor completo de 20 o 40 pies, se encarga, en nombre de Logwin Tailandia, de la consolidación de los envíos. «Para el cliente, esto tiene la ventaja de que recibe mercancía procedente de distintos lugares de origen en un solo envío. Esto le ofrece total transparencia, le ahorra costes logísticos, reduce el riesgo de daños y simplifica la Gestión aduanera», afirma Poottal Natchinee.




