Grevenmacher (Luxemburgo) – Logwin se compromete en todo el mundo con diversos compromisos sociales, no solo de forma económica, sino también con el capital más valioso: sus propios empleados. Por eso, damos gran importancia al fomento de las organizaciones locales y de las actividades individuales de nuestros empleados. Entre ellas se incluyen proyectos a largo plazo, como el apoyo al orfanato de Kenia o la participación de nuestros compañeros de Australia en campañas medioambientales y limpiezas de playas, así como nuevas iniciativas que se han puesto en marcha este año, especialmente a raíz de la guerra en Ucrania.
Esto abarca desde pequeñas iniciativas, como la visita de nuestros compañeros de Hannover a una residencia de personas mayores o el apoyo a un concierto benéfico en Praga para personas con
discapacidad, pasando por la participación deportiva en una carrera benéfica contra el cáncer en Singapur, hasta iniciativas de mayor envergadura en favor de los huérfanos llevadas a cabo por nuestras sucursales en Kenia, Tailandia o Corea del Sur, mediante jornadas de acción, donaciones en especie, alimentos y tiempo para jugar con los niños. Debido a las malas condiciones de vida en el lugar, muchos niños no tienen la posibilidad de recibir una formación escolar. Por ello, intentamos facilitar el acceso al conocimiento al mayor número posible de niños mediante donaciones de material escolar en Hong Kong, el apoyo a través de becas en Vietnam o, simplemente, proporcionando libros en el marco de un programa de apadrinamiento en Malasia. También en Bélgica, un equipo de empleados se ha volcado en ayudar a familias en situación de precariedad y, durante un día, se dedicó a clasificar donaciones de ropa, repartir alimentos y echar una mano allí donde se necesitaba ayuda.
Este año, a nuestros empleados les ha preocupado mucho la situación de la población de Ucrania. Debido a la proximidad geográfica con Polonia, el apoyo en este país fue especialmente importante, ya fuera acogiendo a personas y familias refugiadas, recaudando donativos o preparando paquetes de ayuda para permitirles empezar de nuevo en un país extranjero. Además, los empleados visitaron una fundación para «mujeres en situación de necesidad» y dedicaron una tarde a los niños ucranianos con globos, maquillaje infantil y juegos. También en Alemania, Logwin, en colaboración con una asociación, prestó apoyo a las mujeres ucranianas y a sus hijos, equipando los alojamientos de emergencia con muebles, material deportivo y juguetes.
Ver que muchas familias, y en especial los niños, de todo el mundo viven en condiciones de pobreza sin tener culpa alguna, se ven obligados a abandonar su hogar a causa de una guerra o deben afrontar su día a día con una discapacidad, ha conmovido a muchos de nuestros empleados. Al mismo tiempo, esto les ha reafirmado en su compromiso y, a cambio de su dedicación, nuestros empleados han recibido muchas miradas infantiles radiantes, rostros sonrientes y, sobre todo, gratitud.
